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La trampa de ver.

¿Lo que sabemos o lo que creemos afecta al modo de ver las cosas? 
Los humanos somos seres incapaces de percibir una realidad objetiva.Nuestras experiencias pasadas afectan e influyen al modo en el que reaccionamos y actuamos ante los actos y adversidades de nuestro día a día. Una vez pasas por una situación por ejemplo de alevosía y traición, la capacidad de confianza va a ser notablemente reprimida por el mal trago que anteriormente alguien te hizo pasar y te va a ser mucho más difícil volver a confiar en alguien en la misma magnitud; si nunca has sido decepcionado por alguien, el momento en el que ocurra dejarás atrás la ingenuidad y descubrirás una nueva manera de ver a la gente y tu entorno. Al fin y al cabo, todas nuestras vivencias afectan al modo en el que veremos los acontecimientos futuros y por así decirlo, gracias a estas establecemos nuestra "filosofía", la cual nos hará ver la vida a nuestra manera, un modo único, ya que nadie pensara igual que nosotros en su totalidad. 

 Si pasamos al ámbito de la cultura audiovisual y el arte tenemos claros ejemplos. A la hora de visionar una película, mis sentimientos se interpondrán en como interpreto dicha película. Más allá del contenido de esta, subjetivaré con mis sentimientos todas las escenas y de la misma manera que yo podría llorar de tristeza al contemplar una acción que remueve mi conciencia, habrá otras personas que no sientan esa relación sentimental y no experimenten la tristeza, melancolía, alegría o terror que yo podría llegar a sentir. Lo mismo pasa por ejemplo con los cuadros y pinturas. Si yo voy a un museo con mi hermano y ambos nos quedamos observando con atención una obra de arte abstracto, dicha obra me transmitirá unos sentimientos y emociones distintas a las que podría sentir mi hermano, pues lo que sabemos o creemos saber intervendrá en el modo en que veamos la obra. 

  ¿Vemos solo aquello que miramos? 
Ver algo, es un acto totalmente involuntario e instintivo, está empapado de objeción, pues no te paras a pensar en lo que ves, simplemente analizas con rapidez que tienes un árbol delante de ti o un semáforo en rojo. Sin embargo, cuando miras algo lo observas, prestas atención al entorno y reflexionas sobre lo que se posa ante tus ojos. Mirar ya no es un acto involuntario y se convierte en un acto intencionado. Al mirar algo colmas tus ojos de sujeción. Más allá de la vista actúan tus sensaciones y percibas las cosas de una manera totalmente distinta al resto. Las personas por ejemplo. Si yo advierto una chica por la calle, su físico no solo me transmitirá información imparcial, su mirada, sus gestos, su manera de moverse, su voz... Todo afectará al modo de sentir y percibir a esa apersona, lo que yo llamaba antes sensaciones, vibras que te transmite un individuo. Pero nadie tiene marcadas unas sensaciones concretas que transmitan a los demás, las sensaciones vienen de nosotros, los oteadores, y la manera en que comprendemos a una persona es única e irrepetible. 
 Sin embargo, a veces nuestros juicios no son acertados y creemos saber como es una persona y equivocarnos. A menudo, vemos solo aquello que queremos ver. Nos creemos y convencemos de la actitud de una persona y acabamos por creernos nuestras propias convicciones. Es el claro ejemplo de la subjetividad de la experiencia, pues si nunca te has topado con una persona que te trate de una manera distinta, a veces nosotros mismos les disfrazamos, ya sea para bien o para mal. Lo desconocido nos asusta y tendemos a familiarizarlo todo a sucesos y sensaciones conocidas. Nos cerramos a nuevas emociones porque nos asusta el dolor, la decepción o el tormento que nos puedan causar, y sin embargo nos perdemos también la adrenalina, euforia y felicidad que también podrían traer consigo.


¿Crees que la manera de ver a una mujer o a un hombre es diferente desde el aspecto de su presencia social?
 Es evidente que nuestra sociedad está plagada de estereotipos y prejuicios sobre los distintos géneros, colectivos y comunidades. En el caso del género, la mujer y el hombre se posicionan en dos perspectivas completamente distintas. Si nos reducimos a la presencia social de estos individuos podemos apreciar los variados juicios que tiene la gente dependiendo de tu posicionamiento. Siendo vulgar pero concisa, una prostituta no va a ser vista por la sociedad de la misma forma en que lo sería una abogada. Es triste y lamentable pero es algo real y que sucede. Pocas personas se molestan en conocer y comprender a alguien si previamente le han juzgado y calificado según su criterio de prejuicio. Lo mismo que he mencionado con las mujeres es igualmente aplicable a los hombres, voluntaria o involuntariamente no va a ver con los mismos ojos a un hombre vestido con ropa de calle que a un hombre con traje y corbata. Todo se basa en los prejuicios, que como he comentado en los anteriores apartados se crea con la base de la experiencia y en gran parte también de la educación. Tus padres, amigos, profesores siempre te habrán aconsejado alejarte de personas que tengan unas determinadas características y tú como persona ingenua y sin experiencias habrás caído en la trampa delos estereotipos sin darte cuenta. Los medios tampoco ayudan en este aspcecto, todo aquello que vemos por redes sociales, televisión yo periódicos interfiere en nuestro modo de ver e interpretar las cosas, pues al fin y al cabo nuestro cerebro retiene esa información y la adhiere a nuestras opiniones y valoraciones. Realmente es muy difícil, por no decir imposible tener un capacidad autocrítica sin restos de influencias exteriores. 

"Los hombres actúan, las mujeres aparecen" - Kenneth Clark.
 Esta frase podría ser perfectamente admitida en épocas anteriores en las que realmente la cita era una verdad absoluta. Tiempo atrás, y no tan atrás, las películas, publicidad, obras de teatro y por el estilo eran presididas por hombres, en las que se dejaba al sexo masculino como medalla de oro en todas las intervenciones y sin embargo utilizaba a las mujeres como otro método de engrandecer el inmenso ego del hombre.Es una realidad llamada "mujer florero". Todo hombre era mucho más admirable si de su brazo colgaba una bella y joven mujer. Como la misma cita dice, los hombres actuaban, es decir, recibían el mérito de sus esfuerzos, no obstante, las mujeres aparecían, es decir, complementaban la imagen del hombre y no recibían los méritos de actuación y trabajo que merecerían. 


El mundo de la publicidad que nos rodea ¿cómo crees que interactúa en la sociedad?
Realmente la publicidad es un medio de interacción con nosotros muy presente las 24 horas del día. Sin nosotros darnos cuenta interfiere en nuestros pensamientos, Pues de una forma muy sutil nos impone unos pilares de sociedad clasificados como correctos y no nos percatamos. La publicidad es un método subterráneo de sugestión al espectador pues está implantado desde que somos pequeño y crecemos rodeados de publicidad y sin plantearnos la subliminalidad de esta. Cuando vemos un anuncio no solo estamos viendo un anuncio, no es tan solo propagando de un producto, sino propagando de una sociedad. Voy a poner un claro ejemplo. Un anuncio de Nivea Men en el que un hombre rechaza producto rosas con música "delicada" y acepta productos de colores "masculinos" en los que se garantiza la seducción y la masculinidad rudimentaria es un basto intento de imponer el estereotipo de mujer "femenina" y hombre "varonil". Otro circulo cerrado seria el familiar. Si en un anuncio de Casa Tarradellas el estereotipo de familia es madre padre e hijos felices, realmente está cerrando la puerta a la realidad. Es algo muy sutil, pero una familia no crece necesariamente con padre y madre casados y quien después crece con los anuncios acaba asimilando esa realidad como el ideal y el modelo. La publicidad no amplia horizontes y se basa en lo tradicionalista y conservador, pues un negocio siempre busca evadir las polémicas. La publicidad nunca es solo publicidad. Lo que vemos nunca es solo lo que vemos, sino aquello que miramos. 


 En conclusión, para ver hay que sentir. No tan solo lo que vemos define el significado de algo, la percepción de las sensaciones y el atento interés que prestamos en algo que deseamos conocer cambia radicalmente la manera en que vemos las cosas. Al mirar, pensamos, al sentir, reflexionamos. Todo tiene millones de visiones que uno mismo le puede dar tan solo con darle uso al pensamiento. ES necesaria la capacidad de autocrítica para comprender un mundo cada vez más controlador con sus habitantes.La posesión de nuestro criterio es cada vez más sutil y engañosa y necesitamos llegar a abrir nuestras mentes más allá de lo impuesto. Mirar atrás en el tiempo y recordar un pasado, vivir un presente y fomentar un futuro. Necesitamos esa libertad visual y de conciencia que ahora la mayoría no tenemos, ser libres de ver y mirar aquello que consideramos bello y no ceñirse a los juicios de nadie. No caer bajo la trampa de mirar aquello que quieren que veamos, sino abrir los ojos a lo "incorrecto" y dejarse llevar por la mirada de la incomprensión.

Comentarios

  1. Marina, es evidente que sabes reflexionar, has dejado patente tu opinión al respecto, pero yo te he pedido más de lo que ya sabes. es no es la clase de Ética. La reflexión debe fundamentarse en unos contenidos concretos que son las clases magistrales de los antiguos alumnos, los documentales de John Berger y los contenidos expuestos en clase y trasladados al documento aportado como material para la elaboración de la entrada.

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